Terapia como búsqueda de libertad

Las personas acuden a terapia por distintos motivos, pero todas comparten un objetivo común: alcanzar la libertad. ¿A qué me refiero con «ser libres»? A la capacidad de tomar decisiones y vivir experiencias sin estar condicionados por barreras internas que nos limitan.

Todos tenemos aprendizajes, creencias o rasgos de personalidad que influyen en nuestra manera de actuar. Esto es natural y forma parte de lo que nos define como individuos. Sin embargo, nuestras acciones, o falta de ellas, no deberían estar determinadas por el miedo, el «qué dirán» u otras influencias que nos alejan de quienes somos en esencia, y nos acercan a una versión menos auténtica y menos feliz de nosotros mismos.

En este sentido, la terapia es un espacio para explorar quiénes somos realmente y quiénes queremos llegar a ser, liberándonos de ideas limitantes que nos impiden avanzar. Por supuesto, siempre dentro del marco del sentido común y las normas sociales que compartimos. No se trata de ignorar esas reglas, sino de dejar atrás pensamientos irreales, catastrofistas o autoimpuestos que nos impiden vivir con autenticidad y sentirnos orgullosos de nuestras decisiones.

@josepsicologia