Después de conocer en la entrada anterior qué es el core y su importancia, es fundamental saber cómo trabajarlo de forma eficaz. En este blog , os mostramos cómo entrenarlo correctamente y qué ejercicios pueden ayudar a mejorar tanto el core, junto a la estabilidad, la coordinación y la fuerza.

1. Plancha dinámica con contracción unilateral y goma

Este ejercicio consiste en realizar una plancha mientras se añade resistencia con una goma elástica, trabajando de forma unilateral. Esto ayuda a mejorar la estabilidad, ya que el cuerpo debe resistir la rotación y mantener la alineación, y además, activa intensamente la musculatura profunda del core.

2. Zancada con rotación de torso con balón medicinal

Se realiza una zancada hacia adelante mientras se añade una rotación del torso sujetando un balón medicinal. Este ejercicio combina fuerza y movilidad, implicando al core en la estabilización y en el control del movimiento rotacional.

3. Desplazamiento con rotación de torso en polea

Consiste en realizar un desplazamiento lateral o hacia adelante mientras se ejecuta una rotación del torso con una polea, lo que es ideal para trabajar la estabilidad en movimiento y mejorar la coordinación, ya que el core debe controlar fuerzas externas.

4. Dead bug con disco (bilateral o unilateral)

Tumbado boca arriba, se realiza un movimiento alterno o simultáneo de brazos y piernas sujetando un disco. Este ejercicio es muy efectivo para trabajar el control motor, la coordinación y la activación del core sin sobrecargar la zona lumbar.

 

En conclusión, incorporar ejercicios específicos de core en tu rutina no solo mejora la fuerza abdominal, sino que también favorece la estabilidad, el equilibrio y la prevención de lesiones. Apostar por ejercicios dinámicos y funcionales, como los que hemos explicado, es clave para conseguir un core fuerte y eficiente en el día a día y en la práctica deportiva.